OTRO ENTRENADOR MUERTO EN BASKONIA

Hoy tras el fulminante cese en Vitoria, y ya en frio analizo lo que en la CIUDAD DEL BALONCESTO está ocurriendo. Para los entrenadores de formación este artículo tiene menor validez, pues habla de construcción de equipos seniors, pero no podía quedarme de brazos cruzados con esta rabia que araña por dentro al ver como un Club al que admiro mata a otro entrenador.

Recordé unos apuntes de Etorre, que os transcribo y os dejo mis reflexiones sobre ello (me disculpo de antemano, no puedo separar sentimiento de razón en algunas partes…)

“CONSTRUYENDO UN EQUIPO En nuestros tiempos creo que es más importante saber conjugar correctamente las piezas que forman el equipo que saberlo entrenar. A no ser que hayamos creado un programa enfocado al desarrollo de jóvenes talento, como por ejemplo está sucediendo en el Partizan de Belgrado bajo la dirección del entrenador Vujosevic, cuando el objetivo es ganar, el limitado número de recursos en el mercado, en términos de la alta calidad de los jugadores, hace que el reclutamiento de jugadores sea crucial para el buen devenir de la temporada.”

En Vitoria se perdió el norte, intentan engañar la afición que más sabe de baloncesto desde que cesaron a Dusko,  con el proclamado “soy Baskonia” pero y ¿el caracter?.

“El liderazgo y los conocimientos de los entrenadores siguen siendo importantes pero la personalidad y la habilidad de jugar bajo presión no pueden crearse si no existen previamente.”

¿Cuánto hace que no se ficha gente con carácter? Le dije anoche a uno de los referentes del baloncesto a nivel nacional (que seguro pasó una de las peores noches de su historia) que no se puede poner a un lobo al frente de una manada de corderos, y eso es precisamente lo que pasó en Vitoria, un equipo sin personalidad, al frente de una entrenador con una personalidad BASKONISTA.

“Hablando del reclutamiento, la principal pregunta es siempre la que hace referencia a quién es el responsable de perder las decisiones: el entrenador o el general manager (GM). Creo que debe ser un trabajo coordinado basado en la mutua confianza y en la común capacidad de entender los recursos y los objetivos del equipo. Creo que en los tiempos modernos, cada vez más, las decisiones son “mixtas” y no únicamente técnicas o financieras. El entrenador debe tener en consideración el presupuesto y sus limitaciones y las dificultades del mercado, el club debe seguir las sugerencias del entrenador en relación a la selección de jugadores para conseguir la química deseada. Cuando los conflictos aparecen en este momento tan delicado, muy pocas veces no tienen influencia en el devenir de la temporada, frecuentemente llevan a un punto en que el entrenador y el GM se mantienen en sus posiciones, protegiendo y promoviendo a sus propios “caballos”.

En Vitoria, no todo el error es fichar, sino cómo se ficha quizás los contratos que obligan a mantener a jugadores con bajo rendimiento, también tenemos ejemplos de los buenos jugadores cuando salen de esa casa, y el valor que alcanzan, de hecho yo si fuera el Barça (principal comprador) en lugar de fichar a los jugadores al precio que pagan ficharía al responsable Baskonista de los fichajes y me ahorraría un dineral.

No todos los entrenadores son como Dusko, a Dusko le pones a 12 tíos y el que le siga su ritmo, sigue, y el que no, se lesiona, se cae del proyecto y sencillamente se le corta –recuerdo contratos semanales con algunos jugadores, imaginaos-, ese carácter, esa obsesión por el trabajo y esa pasión la transmite a todos, y contagia, su conocimiento del mercado y el seguimiento de Ligas que ponía como deberes a sus pupilos ayudantes para conocer a jóvenes desconocidos, el hacer crecer a los jugadores a nivel NBA, el jugar el mejor 2×2 de Europa. Era un único camino, y los que estaban a sus órdenes sabían a qué atenerse.

Esta parte de los apuntes de Etorre, es espectacular, os subrayo ideas:

“Dejadme sólo compartir en mis pensamientos en relación a cuáles deben ser las prioridades del reclutamiento: El baloncesto está convirtiendo en un deporte cada vez más físico: un equipo con déficits atléticos no puede competir al máximo nivel y, al mismo tiempo, el equipo debe tener fundamentos suficientes para poder aplicarlos en el partido. El equilibrio es la palabra clave: no podemos tener un equipo con grandes saltadores que tiran la pelota fuera o un equipo de grandes jugadores extremadamente lentos. Buscamos la versatilidad y jugadores que puedan ser intercambiables: creo que una buena combinación es un auténtico base y tres otros jugadores de perímetro que puedan jugar de base o de escolta. Un auténtico pivote (center) y el resto de “grandes” que puedan jugar en la posición de ala-pívot (4) y, ocasionalmente, en el poste bajo. Esto nos permitirá jugar con un equipo grande o pequeño y rápido cuando sea necesario. Además, desde el punto de vista defensivo, nos permite jugar con cambios defensivos, rompiendo con “cambio y negación (de la pasada)” el sistema defensivo del rival. En un roster (plantilla) de doce jugadores creo que cuatro deben ser especialistas: base, pivot (center), tirador y un especialista defensivo. El resto de jugadores en mi equipo de ensueño deberían poder jugar como mínimo a dos posiciones.

Necesitamos jugadores que se puedan crear su propio tiro para encontrar soluciones cuando el sistema de ataque se ha roto, y necesitamos al menos dos jugadores que puedan jugar de espaldas a canasta, en el poste bajo. Es fantástico si uno es un hombre grande y el otro es un base alto, como por ejemplo Bodiroga en el Panathinaikos durante muchos años o Papaloukas en el CSKA. Necesitamos personalidad y habilidad para jugar bajo presión: el entrenador Mike Brown de los Cleveland Cavaliers, describía su proceso para crear un equipo que fuera un firme aspirante al título diciendo “necesitamos una superestrella, como el Lebron, dos estrellas que lo puedan aliviar de la presión de anotar, y un grupo de buenos jugadores a su alrededor”. Estoy de acuerdo: primero conseguir una superestrella, cuando es posible, hacer un equipo más corto si necesitas ahorrar dinero, tal vez ocho o nueve jugadores más jóvenes, pero sin renunciar a la posibilidad de tener buenos jugadores, si se pueden encontrar en el mercado, que puedan ganar cuando el sistema y el equipo no pueden hacerlo. Los grandes jugadores tienen otra calidad: ayudan a sus compañeros a superar el miedo inyectándoles confianza, mejorando su habilidad para jugar bajo presión. Todas las competiciones modernas se deciden en unos playoffs o en un solo partido: buscar aquellos que juegan bien en estos momentos, vigila aquellos que juegan bien durante la temporada regular y menos en tiempos de playoff. Mirar las estadísticas en partidos frente a los mejores equipos, olvidar las medias estadísticas: el mundo está lleno de gente que juega bien frente equipos malos y cada vez peor contra equipos duros. Mira cómo juega tu posible fichaje frente los cinco mejores jugadores en su misma posición en la liga y entonces tendrás una idea más precisa de sus posibilidades. Química es la palabra clave y, por ello, debemos tener la máxima información posible en relación a la personalidad de los jugadores que estamos reclutando. Ve a mirarlos en vivo como reaccionan ante un mal arbitraje, ante una sustitución, a la presión de la afección. Trate recibir información sobre sus dinámicas de entrenamiento, en relación a su historial, su familia y sus amigos. Si tienes la oportunidad, siéntate y habla de forma sencilla con él para hacerte una opinión propia. Digo esto porque muchas veces un jugador que no actúa bien en un sistema de juego o hace mejor en otro, con compañeros y entrenadores diferentes. No siempre lo que es bueno para un compañero entrenador tiene la misma relevancia para ti y viceversa: utiliza la opinión de otros entrenadores pero creado tu propio juicio. Creo que durante la temporada cada jugador, teniendo en cuenta las su edad y carrera, puede mejorar un poco su juego y tiene que trabajar para ello. Tal vez sólo un pequeño detalle pero si consigue mejorarlo, el equipo será mejor. Tienes que estar seguro de que los jugadores comparten la misma opinión; algunos compañeros piensan que la esencia del entrenamiento es utilizar las habilidades del jugador de la mejor manera posible. Esto puede ser cierto, pero creo que mejorar las habilidades de tus jugadores es también muy importante. Es cierto que intentar cosas nuevas puede afectar a la confianza del jugador que no es mentalmente fuerte y esto afecte a su juego. Al mismo tiempo el jugador debe entender la filosofía del equipo en relación al entrenamiento. Algunos piensan que es importante no gastar energías que serán necesarias durante los partidos y durante el partido ya mejorarán su condición física. Creo que hacer sesiones físicas de pesas, un buen equilibrio durante los entrenamiento preparará al equipo de manera más correcta, por eso tenemos que estar todos en la misma página. No queremos “matar” a nadie, también creo que el descanso es una parte muy importante de la rutina pero, al mismo tiempo, entrenar bien es una regla. La opinión del preparador físico y del médico es también muy importante: muchas veces se ficha un jugador propenso a las lesiones creándose gran expectación, con el resultado de una gran frustración viéndolo sin jugar la mayor parte del tiempo. Conocer bien su cuerpo, sus dinámicas de trabajo, su capacidad para jugar con dolor, su deseo de recuperarse después de sufrir una lesión, todos estos detalles son muy importantes tanto para evitar posibles lesiones como para saber cómo las afrontará durante una larga y dura temporada. También para su correcta comprensión muchas opiniones rodean el reclutamiento de jugadores: el trabajo de equipo es una obligación en esta fase clave de la temporada, la mutua comprensión a las necesidades del entrenador, a las limitaciones económicas del club, las opiniones los doctores. Muchas veces el compromiso es necesario, pero todo funcionará sólo si todo el mundo es responsable de su opinión y si el superior interés del club está en la mente de todos aquellos que participan en el proceso de decisión. Finalmente, como siempre, asumir la responsabilidad de las opiniones y de las decisiones es una obligación.”

Conclusiones:

La gestión del club esas últimas temporadas no está siendo la deseada. Me alegraría pensar que quién tanto ha hecho por este equipo, se dejara asesorar, han tocado fondo, miren el desfile de jugadores y entrenadores,  ya no sé cuál es el espíritu del club, ni conozca ya la hoja de ruta que se está llevando.

Quizás sea el momento de repasar la historia y subrayar qué hizo grande a Baskonia y retomarlo, la solución es fácil aunque dramática:

Admitir errores,  crear un proyecto (serio, realista) sincero con la familia baskonista, os deseo lo mejor, hace falta paciencia y trabajo. Quizás estas líneas de Messina inspiren a alguien, estamos en noviembre, y queda mucho recorrido.

Mucha suerte Ibon, ¿quién te iba decir en verano el devenir de esta temporada?

@alexpherrera

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